MEDITACIONES

"EBENEZER" A LAS PUERTAS DE UN NUEVO AÑO27 de Diciembre de 2009

La expresión “ebenezer” se traduce como “hasta aquí nos ayudó el Señor”, son palabras de gratitud, de confianza y también de hacer balance, de mirar como el Señor ha sido fiel a lo largo de los días. Nosotros cantamos: “Dios, nuestro apoyo en los pasados siglos, nuestra esperanza en años venideros” 
LA VENIDA DE JESÚS13 de Diciembre de 2009

Cuando vemos alguna persona detenida largo  tiempo, sin hacer nada o, al contrario, moviéndose pero desa2nadamente, yendo de una lado para otro, nos llama la atención. Casi sin darnos cuenta nos preguntamos qué andará haciendo o qué estará esperando.
VOZ QUE CLAMA6 de Diciembre de 2009

El hombre de la antigüedad vivía en contacto directo con la realidad, con su prójimo, como mucho maleando su visión del mundo a través de tradiciones y costumbres, pero sus percepciones iban a acontecimientos, sen-mientos y experiencias que lo tocaban directamente. Sus tristezas y alegrías eran reacciones simples a sucesos que cercanamente y de modo concreto concernían a su vida.
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SOMOS FELICES Y NO LO SABEMOS29 de Noviembre de 2009

Una de las expresiones de moda, no la única, es aquella de: “Quiero realizarme, tengo derecho”. En esta frase se encierran muchas de las mentiras de nuestro mundo. Como siempre, el engañador de este siglo sugiere algo atractivo, aparentemente correcto y deseable.
ESPERA EN DIOS15 de Noviembre de 2009
A un respetado rabí le preguntaron en cierta ocasión cual consideraba él que era el más importante de todos los mandamientos, consejos, o invitaciones, de la Palabra de Dios; a lo que respondió: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” (Prov. 3:5)
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"Ebenezer" A las puertas de un nuevo año


La expresión “ebenezer” se traduce como “hasta aquí nos ayudó el Señor”, son palabras de gratitud, de confianza y también de hacer balance, de mirar como el Señor ha sido fiel a lo largo de los días. Nosotros cantamos: “Dios, nuestro apoyo en los pasados siglos, nuestra esperanza en años venideros” (221. himnario antiguo).

Un proverbio oriental dice: “Cuando llegues a la última página del libro, ciérralo”. Eso da a entender que hay que abrir otro libro. Hay que empezar de nuevo. Hay que escribir otra parte de la historia de nuestra vida.

Hace tiempo aprendí un bonito pensamiento acerca del nuevo día, lamento no recordar su autor. Se llama “El Nuevo Día” y dice así:

“Este es el principio de un nuevo día. Dios me ha dado este día para hacer de el lo que yo quiera. Lo que haga hoy es importante porque estoy cambiando un día de mi vida por el. Cuando llegue el mañana, este día se habrá ido para siempre, dejando en su lugar aquello que cambie por él. Quiero que sea algo bueno, no malo; algo que tenga éxito, no fracaso; algo que valga la pena por lo que pagué por él”.

Y lo mismo se podría decir del “Nuevo Año”. Hay personas que a pesar de haber empezado el nuevo año, siguen viviendo en el pasado. No pueden, o no quieren, olvidar los fracasos que experimentaron durante ese año, tal vez alguna desgracia familiar, tal vez algún desencuentro, en fin, no faltan circunstancias por las cuales atravesamos el año pasado y es difícil olvidarlas, más no imposible.

El ayer ya pasó. El año 2009 quedará atrás. No hay nada que podamos hacer por lo que ya no existe. Con cuanta razón Mateo 6:34 dice: “Así, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta cada día su propio mal”.

Jesús nos enseña a saber vivir el día a día. No hay razón para preocuparnos por aquello que no ha sucedido y tal vez ni sucederá. Pero el propósito de estas líneas es de dar gracias a Dios porque nos permi?ó vivir un año más.

Es verdad, tuvimos luchas, problemas, enfermedades, fracasos, desalientos, malos entendidos, pero pensándolo bien, todo esto es parte de la vida. No podemos imaginarnos una vida en donde todo transcurre por caminos de bonanza. Cristo mismo nunca nos prome?ó un jardín de rosas, por el contrario, él dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Así que, debemos estar agradecidos con Dios de que, todavía estamos aquí. Muchos no vieron el amanecer del nuevo año. Pero si estáis leyendo esta página, quiere decir que estamos vivos y disfrutando de un nuevo día y un año nuevo. ¡Oh, sí! Seguiremos teniendo luchas, pero también tenemos la promesa de que Dios estará con nosotros. El ha prometido no dejarnos nunca ni desampararnos. Y así es. Gracias a Dios por ello.

JMM. Pastor

LA VENIDA DE JESÚS (MATEO 24:37-44)

13 de Diciembre de 2009


Cuando vemos alguna persona detenida largo  tiempo, sin hacer nada o, al contrario, moviéndose pero desa2nadamente, yendo de una lado para otro, nos llama la atención. Casi sin darnos cuenta nos preguntamos qué andará haciendo o qué estará esperando.

Si después de un tiempo, llegamos a la conclusión de que no está esperando nada o que simplemente se mueve a tontas y a locas, inmediatamente inferimos qué esa persona no está bien, o es un chiflado.

Y no andamos del todo desencaminados, porque si hay algo que caracteriza al ser humano es justamente moverse con sentido, tener una intención, una dirección en sus actos, en sus esperas. Es algo inherente a la criatura humana: vivir de intenciones, de motivos, de horizontes, de fines.

Es pues la finalidad, el motivo, el bien que pretendo alcanzar lo que me lleva a pensar en la acción y realizarla. El fin es lo que da nervio y fuerza a los medios que empleo para intentar conseguirlo. La causa de las causas.  

Pero el fin es algo más que eso: el fin es lo que define la realidad misma de las cosas. Cuando uno ve un aparato extraño inmediatamente se pregunta para qué sirve, que finalidad tiene. Si sirve para lavar los platos es un lavavajillas; si su fin es afeitar se trata de una afeitadora; si su objetivo es calentar la comida, es una cocina; si sirve para ser leído es un libro.

Lo que define a los seres, pues, es su finalidad. De ahí que cuando alguien quiere saber “qué es el hombre”, ‐y por lo tanto ‘quién soy yo’‐ tiene que preguntarse ¿para qué existe el hombre?, ¿cuál es el motivo de su existencia?, ¿por qué está en el mundo?, ¿cuál es el sentido de la vida?

La Navidad apunta como respuesta a esas y otras muchas preguntas. Apunta hacia el horizonte último, la finalidad realmente final, la ‘causa de las causas’ de la historia humana y de cada una de nuestras historias. Allí donde todo adquiere sentido, o de lo contrario, si esto no fuera así, donde la finalidad sería la tragedia y el sinsentido.

El sentido de tu vida es encontrarte con Dios, salir al encuentro del que viene hacia ti. No estás confinado a las breves expectativas de ese engaño colorista de un consumismo disparatado. Detrás de todo, en cada instante, y también al final de tu vida, se ve al Hijo del hombre venir, humilde y al mismo tiempo majestuoso, acompañado de los cán2cos angelicales que proclaman su gloria.

Pastor Julio Marañón Magallón

SOMOS FELICES Y NO LO SABEMOS

29 de Noviembre de 2009

Una de las expresiones de moda, no la única, es aquella de: “Quiero realizarme, tengo derecho”. En esta frase se encierran muchas de las mentiras de nuestro mundo. Como siempre, el engañador de este siglo sugiere algo atractivo, aparentemente correcto y deseable.

El deseo de progresar, de mejorar, es natural, hasta encomiable, diría yo. Se trata de cambiar de una situación para vivir otra distinta; eso sí, no siempre mejor. Lo cierto es que la vida nos obliga a efectuar cambios para acomodarnos a las nuevas realidades. Las circunstancias favorables como las adversas, incluso la propia existencia: la niñez, la juventud… ¡cómo pasan! ¿verdad? Aún no hemos terminado de acoplarnos a una, y ya entramos en la otra. Como cualquier cambio, implica pérdida y esfuerzo –aunque sea para progresar, este siempre va acompañado de dolor y
renuncias. No son los cambios los que proporcionan la felicidad, sino el contenido que el ser humano tiene en el interior. Por eso, no se trata de arreglar lo de afuera, sino lo de dentro. Es importante ser feliz en cualquier situación que se nos presente y eso, eso hay que aprenderlo.

Se trata de una conquista, según opinión de Pablo: “He aprendido a contentarme” (Filipenses 4:11). Las suyas son palabras de conquista. Pablo no era un cínico que se conformaba en llevar una vida infrahumana o que fuera indiferente al dolor e insensible a las necesidades. La indiferencia es una pérdida de la sensibilidad. Indiferente es el corazón que se encallece hasta no sentir afecto por nadie.

No nos engañemos, Pablo no era ni débil de carácter, ni falto de resolución o entusiasmo. Si así fuera sus palabras serían la expresión de un fracaso. Muchos hay que se retiran vencidos. Pero Pablo, nuestro Pablo, por el contrario está preparado mental y moralmente para decidir su vida y encauzar su esfuerzo. Sabía pensar y reflexionar y no solo tenía la capacidad y la voluntad suficiente para conocerse, sino que tenía además, una fina apreciación de las cosas y de las personas.

Era incansable de manos y corazón. Atento para aprovechar la ocasión que Dios le daba. Su anhelo le inspiraba a trabajar sin tregua para llenar la tierra del reino de Dios. Pero …, en esos momentos está en la cárcel, sin poder ejecutar lo que su corazón le empujaba. Todo oscuro, todo en contra, pero en lugar de lamentarse, dice con alegría: “He aprendido…”.


¿Has aprendido tú, algo? Pablo no tenía internet, ni coche, ni teléfono móvil, ni tantas otras cosas que nosotros tenemos. Por si fuera poco su salud era precaria y sus circunstancias adversas, pero estaba contento. Había aprendido la lección más importante de la vida. Así que podía decir, me siento gozoso en cualquier situación en que me encuentre. Esto lo he aprendido bien, y lo que es bueno para mí, sin duda será bueno para ti. Por propia experiencia te digo que puedes ser feliz, más aún, a lo mejor eres feliz y no te has dado cuenta. No son las cosas, las circunstancias lo que tienen que cambiar, sino tú que, con la ayuda de Dios, has de aprender a contentarte, a disfrutar lo que tienes.

Pastor Julio Marñón Magallón

VOZ QUE CLAMA

El hombre de la antigüedad vivía en contacto directo con la realidad, con su prójimo, como mucho maleando su visión del mundo a través de tradiciones y costumbres, pero sus percepciones iban a acontecimientos, sen-mientos y experiencias que lo tocaban directamente. Sus tristezas y alegrías eran reacciones simples a sucesos que cercanamente y de modo concreto concernían a su vida.

Todos sabemos lo que ha significado en la vida humana el invento del alfabeto: nada menos que el comienzo de la historia. Todo aquello que solo se conservaba en la memoria y se trasmitía de generación en generación por medio de la palabra hablada, comienza a fijarse en piedras, tejas y, finalmente, papeles que permiten, al mismo -empo que no sobrecargar las memorias individuales, mantener frescos lejanos tes-monios, en su tono original.

Hoy se habla, no ya de libros y televisión, sino de la “realidad virtual” capaz de ser creada por una computadora y sumergirnos en el mundo y situación que nosotros mismos elijamos.

Ojalá desapareciera el úl-mo analfabeto del mundo, pero mucho más ojalá que el hombre de hoy pueda en su mayoría encontrar a través de la palabra de Dios, de la voz de los cristianos –a la manera de Juan el Bautista‐ a la verdadera luz. A Aquel que es la explicación de todas las cosas, al que vino a iluminar los senderos del ser humano, al que es realmente el puente mediante el cual cada uno de nosotros puede lograr aquello para lo cual ha sido creado, y que es llegar a Dios.
Todos nosotros debemos ser en esto como el “precursor”, la voz que clama en el desierto –(vs. nuestra ciudad)‐ este mundo agostado por el error, estéril en el amor, ilusorio en sus expecta-vas y mo-vaciones. Ser la voz que saca de su abstracción a aquellos que están atrapados por el universo virtual de papel y la electrónica, y volvernos a la realidad de su exis-r autén-co en compromiso y entrega a Jesucristo.

Pero, para que nuestra voz pueda orientar a los demás a la luz, también -ene que se avalada por el tes-monio. Debemos transformarnos en “testigos de la luz”, con nuestra conducta, con nuestra alegría, con nuestro escuchar y leer frecuentemente la palabra de Dios, la única que nos conecta con la realidad, con nuestra capacidad de amor y entrega, con la fidelidad a nuestros deberes, con nuestra serenidad frente a las adversidades, con nuestra mirada puesta en Jesús.

Pastor Julio Marañón Magallón

ESPERA EN DIOS

15 de Noviembre de 2009

A un respetado rabí le preguntaron en cierta ocasión cual consideraba él que era el más importante de todos los mandamientos, consejos, o invitaciones, de la Palabra de Dios; a lo que respondió: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” (Prov. 3:5)

A veces el inconsciente nos juega malas pasadas. Su capacidad no tiene límites. Magnifica lo pequeño, embellece lo feo, honra lo innoble. Hace que el hombre pequeño se vea grande, digno y superior a los demás. Llega al punto de hacernos creer que podemos disponer de riquezas y recursos que no tenemos. Elevado a las estrellas, sabio en su propia opinión, el hombre parece no conocer el peligro.

Uno mide su fuerza con la del resto de los hombres y deduce conclusiones erradas. Por ser superior en algo se cree superior en todo. Porque se siente bien resguardado, se cree a salvo de Dios. ¡Cuidado!, dice la Palabra, “Te crees rico y eres pobre” … y también aquello de: “Quien piense estar firme mire no caiga”. No te apoyes ni acá ni allá, ni en esto ni en aquello, de lo contrario crecerás torcido, y el cayado en que te apoyes en lanza se tornará y terminará por herirte. Apóyate enteramente en Dios. Como El está en todas partes, en todo lugar, en cualquier
circunstancia, tú quedarás bien. Esto será tú rectitud e integridad en tú camino, conforme permanezcas en la Roca de los siglos, serás salvo y seguro.
 
Allí hallarás descanso para ti, calma para el alma y paz para el espíritu. ¡Cuán necesitados estamos de ello! Confía en la voluntad de Dios para tu vida. En ella encuentra mi alma paz y quietud, perfectamente segura de que El hace lo mejor para mí.
 
Esto, que es bueno para mí, también lo es para ti. Descansa en el Señor y espera en El tranquilamente, y luego ve y gástate en ayudar a otros con la experiencia que tú has tenido. 

Pastor Julio Marañón Magallón

¡ENHORABUENA!

Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan… Mateo 5:11-12

El martes tuvimos una reunión estupenda de mujeres en la que meditamos acerca del amor a los enemigos recogido en el Sermón del Monte. Pensar en las implicaciones que esto tiene casi nos da vértigo. ¿Amar al que te hace mal? ¿Amar el que te persigue?

Todos somos capaces en nuestra vida diaria de identificar a personas que, en alguna medida nos han hecho daño. Por razones laborales, de vecindad, por competencia. Pero además los cristianos tenemos una razón más para tener enemigos: nuestra fe.

Una mujer presente en la reunión comentó que desde que se convirtió, hace unos meses, tiene problemas con un grupo de amigas con las que desayunaba en su trabajo, y esta misma semana le han pedido que no vuelva a reunirse con ellas. El motivo es que ella está muy cambiada y ya no ve bien la moral que practican, las conversaciones que tienen, y la vida que llevan. Antes era una más, ahora no.

El Señor se lo avisó a sus discípulos: “Y seréis aborrecidos por todos por causa de mi nombre…El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su Señor” Mateo 10:22,24.

Ser perseguido como el Señor lo fue es una honra para el discípulo. En medio de la aflicción de las circunstancias, el discípulo está gozoso, no porque sea masoquista, sino porque “Si somos muertos con él, también reinaremos con él; si sufrimos, también reinaremos con él” 2ªTim 2:11-12

Viviendo para Dios, viviendo para los demás


Vivimos en una sociedad egoísta, en la que los ciudadanos son alentados al individualismo. El bombardeo es continuo: Búsqueda obsesiva de la calidad de vida personal: cuidados del cuerpo y preocupaciones psicológicas. El placer es el fin último de la vida. Exigencias de libertades personales, “soy dueño de mi cuerpo”... Desarrollo de una moral de conveniencia. Opción por compromisos temporales, no por toda la vida.

El mensaje del evangelio, como siempre, va contra corriente. Ese mensaje no se reduce a palabras, la Palabra se ha hecho vivencia en Jesús, que encarna todos nuestros ideales, que es el mensajero y mensaje a la vez.

Para Jesús vivir equivale a desvivirse por los demás. No busca nada para sí: ni dinero, ni seguridad, ni comodidad, ni fama, ni poder. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mc 10,45).

Jesús nunca está centrado en sí mismo, sino en su Padre. Y justamente su vivencia del Padre Dios es la que le convierte en servidor incondicional de los hijos del Padre, sus hermanos.

Si buscamos como cristianos el sentido de la vida en Dios, sólo lo encontraremos recordando que fuimos creados a imagen de Dios, y que la esencia de Dios es amor. Jesús vivió para amar y servir a Dios, para amar y servir a los demás.

Vaciados de nosotros mismos, viviendo para Dios, viviendo para los demás, encontramos nuestra razón de ser.

Corazón lleno...boca proclamadora


“… de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45



Estas palabras del Señor recogidas en el evangelio de Lucas son de todos muy conocidas y las oímos muy a menudo en nuestro entorno, pero ¿realmente las llevamos hasta sus últimas consecuencias?

Hace tiempo que la palabra Propósito ha venido a formar parte de nuestro vocabulario habitual y parece que es obligada en cualquier conversación cristiana que se precie. Y verdaderamente es fundamental tener una meta en la vida y tenerla presente en cada momento para que nuestro andar no se desvíe del camino. Es también verdad que el día a día hay que vivirlo de una determinada manera, orientado al cumplimiento de esa meta. Pero esa vivencia no son acciones, son relaciones: La buena parte que escogió María a los pies del Señor.


Son las relaciones que establecemos primeramente con el Señor y secundariamente con los que nos rodean, lo que aporta significado al vivir diario y permite que vayamos con pie firme hacia la meta. Si estamos de acuerdo en que la misión que el Señor ha puesto en nuestras manos es proclamar el evangelio, debemos recordar que la boca que proclama pertenece a la persona cuyo corazón ha sido llenado por el Señor.


Andrew Murray en su libro “La vid verdadera” decía:

Que aquellos que quieran saber lo que el Labrador puede hacer por ellos, todo lo que la Vid puede sacar de ellos, busquen anhelosos rendirse a la bendita poda de la Palabra. Que en su estudio de la Palabra acepten como el martillo que quebranta y desmenuza, como el fuego que funde y purifica, como la espada que corta y mata todo lo que es de la carne.

Deseos para 2007


A las 23:59 del 31 de Diciembre, millones de personas se disponían a cumplir con la tradición. El ritual es muy sencillo, comer doce uvas siguiendo el ritmo de las campanadas, sin atragantarse y acompañando cada uva de un deseo para el año que comienza; el acto termina con un brindis para que el nuevo año traiga los deseos que no se cumplieron en el anterior. Cuando era niña, me encantaba esta tradición, era como un juego. Pero ahora me pregunto ¿Cómo es posible creer en algo así?

Todo el mundo al finalizar el año formula deseos para el año que comienza. ¿Podemos los cristianos hacerlo? En la Biblia encontramos ejemplos de personas que anhelaron cosas y se las pidieron al único que puede hacer realidad los deseos más íntimos, a la vez que convierte los deseos no concedidos en una bendición para sus hijos.

En el Primer libro de los Reyes cap. 3, Dios se aparece a Salomón en sueños y le dice “Pide lo que quieras que yo te dé”. Salomón entonces contestó “Da a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo…” A Dios le agradó la petición y le contestó “te he dado corazón entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú… Y aun te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria…” Años más tarde el mismo Salomón escribió en el libro de los Proverbios “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia”

Mi deseo para el año 2007 que comienza es sabiduría para esta iglesia, sabiduría y conocimiento de Dios, no sabiduría de los hombres. que la iglesia no se rinda en buscar esa sabiduría en la fuente inagotable que es la Palabra de Dios.

BUSCANDO EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD




Personajes – Pedro Erquicia
Doctora Ochoa
Voz en off
Niños en el colegio (4)
Loteros (4)
Chicos de compras (3)
Dependiente (1)
Compañeros del trabajo cenando (4)

Escenarios – Plató de Documentos TV
Calle
Salón de loterías (Bombo)
Gran almacén
Restaurante
Casa particular

1 Escena - Introducción - Plató de Documentos TV

Sintonía Documentos TV: Carmina Burana, Carl Orff

Pedro Erquicia - Desde principios de Diciembre las calles se visten de Luces de colores. Hace ya dos meses que los escaparates de las tiendas compiten para recibir el primer premio de las Asociaciones de comerciantes. Los congeladores y despensas de las casas comienzan a llenarse de exquisitos artículos de Navidad. Los niños van a disfrutar de veinte días de vacaciones. Los ciudadanos se disponen a celebrar todo tipo de reuniones: cenas de empresa, cenas de amigos, cenas familiares ... En unos días ganarán los kilos que con tanto sacrificio perdieron estos últimos meses. Pero ¿Por qué la Navidad es el fenómeno socio-cultural de mayor relevancia en el mundo occidental?

“Documentos TV”, analiza éste fenómeno en su documental “Buscando el espíritu de la Navidad” El programa se traslada hasta los lugares donde la Navidad se va a vivir con mayor fuerza, siguiendo de cerca los protagonistas de este fenómeno navideño.

“Buscando el espíritu de la Navidad” recorre los escenarios reales de esos dramas, desde la puerta del colegio en el que los escolares celebran su primer día de vacaciones, pasando por los grandes almacenes y las cenas de Navidad. Y recoge los testimonios de decenas de hombres, mujeres y niños que viven el fenómeno de la Navidad de cerca.

“Buscando el espíritu de la Navidad” sigue también de cerca el trabajo de los equipos científicos, psicólogos, antropólogos, que estudian a fondo el fenómeno navideño.

“Buscando el espíritu de la Navidad” Es la historia de unas vidas que buscan y buscan ¿Encontrarán lo que están buscando?

Sintonía Documentos TV: Carmina Burana, Carl Orff

2 Escena – Puerta de un colegio – Último día de clase

Ruido de salida de colegio

Voz en off - Acaban de terminar las clases, los niños salen en algarabía, contentos de las vacaciones que van a tener. Tienen dos semanas por delante y desean disfrutarlas a base de bien. A la puerta del colegio Cervantes, les vemos reunidos en animada charla. Comparten sus planes y sus expectativas para esta Navidad.

Chico 1 – Jo, tios, por fin han llegado ...

Chico 2 – Supongo que tendrás un plan para estas vacaciones.

Chico 1 – Ya lo creo. Dormir hasta tarde y vaguear todo lo que se pueda. Eso es lo que yo llamo un buen plan.

Chico 3 - Pues yo me voy a dedicar a recorrer todas las tiendas de imagen y sonido de Albacete, todavía no sé que voy a pedir a los Reyes. Una decisión difícil porque lo quiero todo.

Chico 4 – Chicos, me temo que no estáis a la última. Yo me voy a esquiar a Baqueira-Beret con los reyes y Leticia Ortiz.

Chico 2 – Pero que pijo eres tio ...

Chico 4 – Tu no sabes que la Navidad es el momento de demostrar el status.

Todos - Anda ya ...

3 Escena – Salón de loterías – Sorteo de Navidad

Ruido de bombos de lotería

Voz en off
- El soniquete de los niños de San Ildefonso cantando los números premiados nos envuelve en un ambiente inconfundible y nos recuerda que ha llegado la hora de los polvorones, los mazapanes, los abrazos familiares y las fiestas que acompañan a este jolgorio de cada año.

A las ocho de la mañana se abrieron las puertas del salón de loterías al público, y durante aproximadamente tres horas los niños del Colegio de San Ildefonso cantarán los números y los premios, con el secreto deseo de ser los afortunados en sacar la bola de los dos millones de euros. La expectación es total, en la sala todo el mundo está pendiente de que se conozca donde ha caído el esperado premio Gordo,.Vamos a sumergirnos en el ambiente de esta fiesta.

Lotero /a 1 – Ya les dije que ese número no saldría premiado, es muy feo.

Lotero /a 2 – Usted que sabrá... Todos los números están en el bombo.

Lotero /a 3 – Si, eso, los números que usted lleva ¿Están en el bombo?. Porque no ha salido ninguno.

Lotero /a 1 - Pues sepa usted que viene gente a mi de todos los pueblos de alrededor sólo para que toque sus décimos; les doy suerte.

Lotero /a 4 – No me diga, y ¿a qué se debe que esté usted vendiendo lotería en vez de estar de Crucero por el Caribe, con todo lo que gana con su suerte?

Sonido de fondo: Ha caído el gordo, prisas, carreras, etc.

4 Escena – Grandes almacenes – Compras de Navidad

Voz en off – Este año la Navidad empezará antes. O al menos ese es el deseo de los dueños de tiendas y grandes almacenes que empiezan poco a poco a bombardear a los clientes. La Navidad es un fenómeno económico, de manera que más de un cuarto del negocio minorista del año se realiza en estas fechas. Y dicen los economistas que sin este volumen de las fiestas, los precios durante el resto del año podrían ser más altos y podría haber menos trabajos disponibles.

La Navidad ha convertido el consumismo en una de sus tradiciones. Los regalos y festines gastronómicos propios de esas fechas lanzan a la población a las compras desmesuradas. Como consecuencia de esta fiebre dilapidadora de salarios y pagas extra, las colas en los grandes almacenes se han hecho con un lugar de privilegio entre los iconos navideños. Así se vive la Navidad en unos grandes almacenes.

Chica 1 – Lo que me compré el mes pasado está totalmente out para estas fiestas.

Chica 2 – Si chicos, tenemos varias cenas y reuniones esta Navidad y en mi armario no hay nada decente.

Dependiente – Se acabaron vuestros problemas. Tenemos todas las tendencias que buscáis y hasta las que no buscáis: Moda hippie, moda urban. Vaqueros de todo tipo: ligeramente acampanados, pitillos, con o sin aplicaciones, bajos de talle o ajustados a la cintura, vamos ... para todos los gustos.

Chico 3 – Chicas, tened cuidado, no os pongáis demasiados accesorios y vayáis a parecer un “arbolito de Navidad”

5 Escena – Restaurante – Cena de empresa

Sonido de fondo: Restaurante

Voz en off -
En estas fechas, los banquetes familiares, las reuniones con amigos, las comidas y cenas de empresa, las copas de Navidad... están a la orden del día. Son momentos de alegría que, en muchas ocasiones, se viven en torno a la mesa fuera de casa.Las indigestiones e intoxicaciones por alimentos en mal estado proliferan en estas fiestas. No obstante, las intoxicaciones etílicas se llevan la palma en estos días.

Nos acercamos a una cena de empresa en un conocido restaurante. En mangas de camisa, en la larga mesa, entre risas forzadas, bromas pesadas y chistes subidos de tono, discurre toda la cena. Ellos se han quitado todos las chaquetas y las tienen puestas en los respaldares de las sillas... esto parece como obligatorio. Ellas se ríen más que nadie... subiditas de copas. Parecen como niños en autobús de excursión escolar que de un momento a otro fueran a empezar a cantar:

Todos - "Para ser conductor de primera, acelera, acelera".

Comensal 1 - ¡Callad, callad! ¡Un momento de silencio! Escuchad: que ahora Carmina nos va a cantar el "Mola mazo".

Comensal 2 - ¡Eso, eso, y nosotros te hacemos los coros, Carmina!

Todos - ¡Carmina! ¡Carmina!

6 Escena – Investigación sobre el tema

Voz en off –
Documentos TV ha visitado a la Dra. Ochoa, psicóloga y antropóloga experta en Rituales.

Dra. Ochoa - La mayoría de la gente de los países occidentales vive la Navidad simplemente en clave de consumo y exenta de contenidos espirituales. Los medios de comunicación, y sobre todo la publicidad que promociona todo tipo de bienes de consumo, alimentos, juguetes, fiestas, bebidas, dulces, incluso vacaciones, tienen un impacto enorme sobre la mentalidad de una sociedad de consumidores. Ciertamente sólo es una minoría quien encuentra el significado real e histórico del acontecimiento de la Navidad. Y desgraciadamente cada día esta visión materialista se impondrá todavía más.

En los tiempos actuales, realmente el mensaje del cristianismo no gusta, porque denomina como pecado muchas de las cosas más ansiadas por la población en general y por los jóvenes en particular, denuncia el egoísmo, la falta de moralidad y la pérdida de la perspectiva trascendente del ser humano, por eso ha generado un rechazo en las capas sociales. La gente no quiere que la corrijan, ni que le llamen la atención. Disgusta que le digan que hacen cosas mal y que están equivocados en los valores que han determinado vivir. Cada vez más la gente le rinde el culto al “ego” y no a Dios. Esta es una sociedad de valores hedonistas que sólo procura el placer inmediato y vivir el presente, sin querer pensar en el futuro.


7 Escena – Cena de Nochebuena – Reunión familiar

Sonido de fondo: Himno de Navidad

Voz en off
– Terminamos este periplo en búsqueda del espíritu de la Navidad, visitando un hogar cristiano. Es la cena de Nochebuena y toda la familia se reúne alrededor de los manjares tradicionales. Esta familia, como cualquier otra, tiene sus propias tradiciones y todos los años eligen un menú similar para festejar este evento. Padres e hijos se han engalanado y están felices compartiendo unos con otros.

Padre - Señor, te damos gracias porque un año más estamos aquí reunidos para celebrar tu nacimiento en Belén. Gracias porque no te importó dejar toda tu Gloria y venir a nacer en un pobre pesebre en Belén. Gracias porque ese nacimiento, tu muerte y resurrección, nos ha dado a nosotros la vida, estamos reconciliados contigo y gozaremos de vida eterna para siempre. En el nombre de Jesús.

Todos – Amen.

Hija – Papá ¿Qué significa la palabra Navidad?

Padre – Significa “nacimiento” y estamos celebrando el nacimiento del Señor Jesús en Belén hace 2000 años.

Hijo - ¿Por qué hemos adornado la casa y en las calles los árboles tienen luces?

Madre – Porque estamos muy contentos, el nacimiento del Señor es una buena noticia para los hombres. Dios se acuerda de nosotros y nos ama.

Hija - ¿Por qué nos reunimos a comer y hay tantos banquetes?

Madre – Porque así es como nosotros festejamos todas las cosas, comiendo, alrededor de una mesa.

Hijo – Y ¿Por qué recibimos tantos regalos?

Padre – Porque recordamos que hemos recibido el mayor de los regalos que el hombre puede recibir, Jesús mismo, que con su muerte y resurrección nos ha salvado de nuestros pecados, no hay mayor regalo para el hombre que la salvación.

8 Escena - Conclusión - Plató de Documentos TV

Sintonía Documentos TV: Carmina Burana, Carl Orff

Pedro Erquicia -
Documentos TV con su reportaje “Buscando el espíritu de la Navidad” ha presentado un mosaico de situaciones sacadas de la realidad misma. Saquen ustedes sus propias conclusiones. Elijan cómo van a vivir esta Navidad.

Voz en off - Es fundamental que nosotros "rompamos la superficie" de nuestras perspectivas de la Navidad para que podamos recobrar la cosa preciosa que es verdaderamente la Navidad: la celebración del nacimiento de Jesús, el Salvador. Ningún aspecto de la celebración contemporánea de la Navidad es necesario en un sentido absoluto. Existe una necesidad económica; pero esto puede ser cambiado, podría idearse otro énfasis económico en otro momento del año para diferentes razones. Existe una necesidad tradicional, pero esto puede cubrirse a través de otras celebraciones; de hecho, esta necesidad se cubre actualmente a través de muchos otros medios. Pero, sobre todo, existe una necesidad histórica / teológica que no puede ser alterada. Si Dios no se hubiera hecho carne, entonces no habría esperanza para la humanidad. No habría ningún nacimiento de Cristo, ninguna muerte por nosotros y ninguna resurrección de la muerte a la vida.

¡Alabado sea Dios porque se humilló y se volvió como un hombre!
¡Gloria a Dios en la alturas y en la tierra paz y buena voluntad a los hombres!

Sintonía Documentos TV: Carmina Burana, Carl Orff